Introducción
Durante el Paleozoico, hace entre 500 y 300 millones de años, estas tierras estuvieron habitadas por animales marinos llamados crinoideos.
Se trata de fósiles del Paleozoico y del Mesozoico, equinodermos de los cuales solo persiste el grupo de los articulados, aún representado hoy por centenares de especies en los mares actuales.
Si tenéis suerte y observáis las superficies planas de las lajas que caen junto al camino, quizá podáis ver alguno. Son formas circulares de 2–3 cm de diámetro, aunque algunos pueden presentar forma pedunculada, como pequeños arbolillos. ¡Suerte!
¿Os habéis dado cuenta de que estamos atravesando una variante de encinar que no habíamos visto antes?
Se trata del encinar soleado de terrenos pedregosos y secos, muy distinto del encinar frondoso de los torrentes. Las encinas son más pequeñas y esbeltas. En el sotobosque encontramos lastón, tomillo, hierba de San Juan, romero y otras plantas aromáticas.