Introducción
Una vez superados los campos, tenéis justo debajo la riera de Sant Llorenç. La proximidad de torrentes como el del Fangar y el de les Orioles genera un ambiente fresco que favorece el crecimiento de hermosos ejemplares de roble.
La cercanía de la riera a los cultivos y al mas, junto con la textura limosa de los taludes formados por el torrente, hace de este lugar un entorno muy adecuado para que los tejones excaven sus madrigueras.
No sería extraño sorprender alguno al atardecer. Estos mamíferos son nocturnos y se alimentan de todo lo que encuentran. Son omnívoros y pueden comer tanto patatas como avispas o erizos.
Su presencia se detecta por las bocas de las madrigueras en los márgenes del torrente, por las letrinas —pequeños hoyos donde defecan sin cubrir— o por sus huellas, con cinco dedos largos y las falanges claramente marcadas hasta la uña.