Introducción
Estructura en recuerdo de la derribada fábrica de las Panas. El edificio central presentaba un entramado de ladrillos en forma de celosía para permitir el paso del aire que, junto con los colgadores de madera para las piezas de pana, servía para secar los tejidos de la fábrica.
La fábrica de las Panas llegó a contar, a inicios de la década de 1950, con una plantilla de 70 trabajadores, en su mayoría chicas del vecindario. Un contingente similar de jóvenes de Viladecans se distribuía diariamente para trabajar en la fábrica textil Fàbregas Jorba, en la calle del Sol. A ellas habría que sumar el centenar de trabajadoras que acudían también a la fábrica textil del Fonollar, en Sant Boi.
Este edificio de 1942 formaba parte de la historia de las mujeres trabajadoras de Viladecans y de la comarca, vinculada a la industria textil.