Introducción
A nuestra derecha, en este rincón del parque, observamos unos cuantos árboles de porte imponente: se trata de moreras (Morus alba). La morera es un árbol de origen asiático , aunque hace muchos siglos que la encontramos en nuestra tierra.
Su fruto es de color blanco, rosado y, con menos frecuencia, púrpura o negro, y tiene un sabor dulce.
Sus hojas se aprovechaban en otoño para dar de comer al ganado, y su madera, resistente y duradera, era muy apreciada en carpintería.
Años atrás, la morera fue el árbol ornamental por excelencia en nuestros pueblos y se plantaba tanto en calles como en plazas y jardines. Las moras, al madurar y caer al suelo, ensuciaban mucho, y esto se fue solucionando con una poda fuerte y con variedades de vivero que no daban frutos.
Las hojas son el alimento básico de los gusanos de seda. ¿Quién no ha tenido alguno?