Introducción
A lo largo del parque, las masas arbóreas se distribuyen según criterios de zonificación: pinos piñoneros en la pineda, olmos y plátanos en la zona de la feria, fresnos y álamos acompañando el anfiteatro, y especies ornamentales como Gleditsia y tipuanas en la zona infantil.
La franja de la riera se enfatiza con alineaciones de ciruelos y cerezos. En los márgenes encontramos arbustos típicos de rambles mediterráneas como el aloc y otros de ambientes litorales como los tamarius, que también acompañan pasarelas elevadas como la actual.
El oloretum se compone de terrazas aromáticas de romero, lavanda, salvia, santolina y tomillo, que aportan color, olor y biodiversidad.
Los arbustos conforman límites, laberintos y taludes. Zonas densas de zarzas, mirto y aloc se combinan con coberturas de gramíneas como stipes y penicetos, capaces de estabilizar el suelo y aportar textura.
El conjunto vegetal crea microclimas, introduce biodiversidad y dota al parque de una riqueza perceptiva que evoluciona a lo largo del año. En los prados que bajan hacia el anfiteatro se pueden observar cotorras grises pastando junto con palomas de bosque, e incluso una pareja de cuclillos buscando gusanos en el suelo.