Introducción
Este cerro, de unos trescientos metros de altitud, con tres vertientes compartidas por los municipios de Viladecans, Sant Climent de Llobregat y Sant Boi de Llobregat, está coronado por la popular ermita de Sant Ramon, construida por Josep Estruch i Comella entre 1885 y 1887 en memoria de su padre, Ramon Estruch i Ferrer, natural de Sant Boi de Llobregat. Antes de la ermita existía un poste que hacía de pedrón y delimitaba los términos municipales.
La cantidad de ofrendas que se observan nada más entrar en la ermita responde a una tradición local de este lugar, donde cada 31 de agosto se celebra el aplec de Sant Ramon. Los participantes llevan ofrendas al santo y las depositan en la iglesia.
En época medieval, esta montaña se conocía con el nombre de montaña de Golbes, denominación que se mantiene en la font de Golbes, situada en el camino de subida. Toda la montaña fue tierra de cultivo de viña y cerezos hasta la década de 1950, momento en el que comenzó a abandonarse.
Este emplazamiento elevado, dominante sobre el territorio y con recursos de subsistencia cercanos, era ideal para los asentamientos íberos. De hecho, en esta cima existió un poblado íbero.
¿Sabías que este punto es un lugar privilegiado para la observación de aves migratorias? La mejor época para el avistamiento es entre septiembre y octubre, cuando pasan halcones, milanos, águilas y cigüeñas en ruta migratoria hacia África.
ALERTA: debéis decidir si queréis bajar por el mismo camino o no.